Hay platos que nacen de la necesidad y acaban convirtiéndose en auténticos emblemas de la gastronomía. Eso es justo lo que ha ocurrido con el Arroz Calabuch, la receta estrella de Casa Jaime, un restaurante familiar en Peñíscola que, con los años, se ha convertido en un referente de la cocina marinera en la Comunidad Valenciana.
Este arroz, que en su día era un plato humilde cocinado con productos del mar que nadie quería, hoy es una auténtica delicia que los clientes piden sin dudar. Se prepara seco, en cazuela, y se remata en el horno, logrando un sabor intenso y una textura inigualable. Su ingrediente estrella son las ortiguillas de mar (una especie de anémona), las espardenyes (conocidas también como cohombros de mar) y las lluentes (un tipo de almeja).
De la mar a los fogones
La historia de este plato está ligada a la del propio Jaime Sanz, el fundador del restaurante. Jaime empezó como pescador, pero con el tiempo descubrió que en las lonjas se desechaban productos que él veía con potencial culinario. “Mi tío me dijo: ‘si quieres espardenyes en el arroz, te toca limpiarlas’, y no era nada fácil”, recuerda.
Sin embargo, su vida cambió en una Semana Santa en la que las barcas no pudieron salir a faenar y Jaime decidió echar una mano en la cocina de un hotel. Ahí se despertó su pasión por los fogones, y desde entonces no ha vuelto a mirar atrás. En los años sesenta, ya tenía su propio bar en el casco antiguo de Peñíscola, una zona llena de historia, con influencias templarias y árabes.
El arroz Calabuch no se llama así por casualidad. En aquella época, Jaime de Armiñán, director de cine, solía frecuentar su local. Un día, tras un rodaje en Peñíscola, llegó con hambre fuera de horario y le sirvieron este arroz. Le gustó tanto que sugirió incluirlo en la carta con el nombre de Calabuch, en honor a la película de Luis García Berlanga, rodada en la localidad en 1956.
El propio Berlanga, cuando lo probó años después en el restaurante Casa Jaime, quedó encantado y dijo entre risas: “Nada de calles con mi nombre, ni homenajes raros… este arroz es el mejor reconocimiento que podía tener”.
Desde entonces, el restaurante ha recibido a numerosos personajes del mundo del cine y la cultura. Por sus mesas han pasado figuras como Concha Velasco, el equipo de Juego de Tronos, que rodó en Peñíscola en 2015, y el músico Robe Iniesta (exExtremoduro), quien ha repetido varias veces.
Un arroz con historia y mucho sabor
A día de hoy, Jaime sigue al pie del cañón con 80 años, aunque sus hijos Jordi (en la cocina) y Jaime (en la sala) han tomado las riendas del negocio, manteniendo la tradición familiar con nuevas propuestas.
El Arroz Calabuch es un plato ligero pero lleno de matices, con un grano suelto gracias al uso de arroz bomba de la marca Tartana, apto para celíacos. Lleva ajo, tomate, pimentón, aceite, sal y un fumet de pescado que potencia su sabor. Para darle su característico color dorado, ya no se usa colorante, sino auténtico azafrán de La Mancha, que cuesta 3.000 euros el kilo. Su precio en el restaurante es de 32 euros por persona.
Pero la carta de Casa Jaime no se queda ahí. Otros arroces destacados son el Arroz Columbretes (con yemas de erizo de mar y gamba roja, 30 euros), el Arroz Jordi (con langostinos de Peñíscola y pulpo, 28 euros) o el Arroz de la Abuela (con gallineta de roca y chipirones, 24 euros).
Ingredientes de proximidad y cocina de autor
Uno de los sellos de identidad de Casa Jaime es su apuesta por el producto local. Compran marisco y pescado fresco en la lonja de Peñíscola, que recibe capturas tanto de la costa castellonense como de la tarraconense.
Además de los arroces, son muy apreciados otros platos como el Suquet de peix (29,50 euros), un guiso tradicional con lenguado, rape, lubina, sepia, gamba y patatas. También han introducido opciones más innovadoras como el crujiente de algas con ceviche de langostino y mango o el carpacho de langostino con foie y trufa.
En esta época del año, la alcachofa de Benicarló, con Denominación de Origen, cobra un protagonismo especial en su cocina. Este producto, compacto, dulce y con un punto amargo, se usa en varios platos del restaurante, como en el famoso Capricho del Papa Luna, una receta que mezcla erizo de mar, alcachofas y langostinos de Peñíscola.
Ubicado en el paseo marítimo de Peñíscola, Casa Jaime es mucho más que un restaurante: es un lugar donde la historia, la tradición y el sabor se encuentran en cada plato. Con vistas al castillo del Papa Luna y un ambiente acogedor, este local sigue conquistando a quienes buscan una auténtica experiencia gastronómica valenciana.
Quien lo prueba, repite. Y es que, como bien dijo Berlanga, no hay mejor homenaje que un buen arroz con nombre de película.







