Peñíscola. – La lactancia y la alimentación complementaria son etapas fundamentales en la vida de cualquier bebé. Más allá de aportar nutrientes, ayudan a desarrollar la coordinación de músculos que después serán claves para hablar, masticar y deglutir correctamente. Pero, ¿qué ocurre cuando aparecen dificultades? Los expertos recomiendan prestar atención a una serie de señales de alerta que podrían indicar la necesidad de acudir a un logopeda infantil.
Dificultades durante la lactancia
Algunos bebés presentan complicaciones desde los primeros meses. Si el pequeño no gana peso aunque haga muchas tomas, causa dolor al amamantar a la madre, se atraganta con frecuencia, muestra problemas para coordinar la succión con la respiración o rechaza de manera constante el pecho, puede tratarse de un indicio de que la musculatura orofacial no está desarrollándose de forma adecuada.
Problemas con los primeros sólidos
La introducción de alimentos sólidos es otro momento decisivo. Según especialistas, estas son algunas señales que deben preocupar a los padres:
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Dificultad para tragar ciertos alimentos.
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Expulsar la comida con la lengua de forma repetida.
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Tos frecuente al ingerir sólidos.
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Rechazo exagerado a nuevas texturas.
Detectar estas situaciones a tiempo permite evitar complicaciones en etapas posteriores.
Relación con el desarrollo del habla
Las alteraciones en la alimentación en la infancia pueden deberse a una mala gestión y coordinación de la musculatura de la boca y también se puede reflejar en una pronunciación imprecisa.
¿Dónde buscar ayuda?
El primer paso suele ser consultar al pediatra. No obstante, la intervención de un logopeda especializado en infancia es clave para guiar a las familias. Estos profesionales trabajan mediante ejercicios específicos que ayudan a mejorar la succión, la masticación y la deglución.
En lo ideal sería acudir con una logopedia en Barcelona ya que son referencia en este tipo de terapias, ofreciendo acompañamiento tanto a bebés como a padres que necesitan orientación en una etapa crucial en la alimentación de la primera infancia.
Además, observar de cerca cómo se alimenta el bebé, desde la lactancia hasta la alimentación complementaria, puede marcar la diferencia. Es por esta razón que consultar con un logopeda a tiempo es la mejor opción.







